
Ayer me tiré las cartas. Bueno, me las tiró alguien más y yo escuché. Me dijo que voy a tener dos hijos y se jugó: la primera, nena ella, llegará el año que viene. Un 2009 madre. Intentó convencerme de que lo mío es la familia, que una sola mujer rubia seguirá al lado mío como amiga pero que focalice: fijate, la pareja sale en las cartas, mirá, ves (y yo: la verdad que no, que sólo veo dibujos dados vuelta y un esqueleto que me aterra), a partir del año que viene tu vida se va a centrar en el amor, en tu nueva familia. Y ya que hablamos de temas familiares, te digo que la cosa con tu mamá no, eh, veo conflicto. Y yo: ¿conflicto con mi mamá? Mmm no sé, no creo, ¿vos decís? ¿No será con mi papá? Sí, él, tu papá, que se cuide la próstata. ¿Vive, no? Sí, sí, algo así. Veo, vos ves, mirá, hay un hombre trigueño, o morocho, ¿te imaginás quién puede ser? Mmm, no se me ocurre, pero qué pasa con este hombre. Este hombre va a hacer mal. ¿Te hablo sin tabúes? Si, sí, dale nomás, entonces ¿qué me decís del trigueño? Que va a generar una pelea entre vos y tu mamá, grave, ella que se cuide la parte ginecológica, eh. Ah sí, le digo, gracias. Veo éxito en tu trabajo. ¿No me voy a ir de viaje? Mmm no, en dos meses cambiás de trabajo, en relación de dependencia, y ahí vas a crecer mucho. Pero yo me quiero ir de viaje, mmm, no, querida, no te sale un viaje, te sale un hijo, dos nenas, con él. ¿Con él? Sí, una familia hermosa, hasta casa se van a comprar, mucho éxito, ¿ya pensaron en el nombre de la nena? Ah, bueno, no, nunca lo pensamos, pero qué bueno lo de la casa, justo que se me complicaba llegar a fin de mes. Sí, los dos van a cambiar de trabajo, juntos van a trabajar, y forman una familia, qué linda la familia. Ah, qué bueno. Sí, con casamiento y todo. ¿Fiesta? Ah, no me gustan mucho las fiestas de casamiento; vos, pibe, ponete las pilas con ella, eh, vas a tener que estar lúcido porque ya te agarró, esta te embocó y no te vas a aburrir. Ah, igual yo no quería tener hijos, bueno, y ella tampoco, creo que salimos de acá y vamos a la farmacia. Sin embargo la veo contenta. ¿Te tiré una bomba, no? Eh, sí, sí, una bomba, voy a ser mamá, de dos nenas, voy a formar una familia, el año que viene y casa nueva, Casa Propia, tremendo, sí, qué vueltas que puede dar la vida, qué giros inesperados, cuánta visión, cuánta pasión, cuánta pavada. Gracias. Le digo a mi papá lo de la próstata y si veo un trigueño en casa le pateo el culo. Me gusta Sara, ¿te gusta a vos? No, ni en pedo. Ah.
