viernes, 12 de septiembre de 2008

Tengo miedo

Ocho de la mañana. Frio. Mucho frio y gente, a montones. En el tren escuché la siguiente conversación entre dos hombres que no pasaban los 40 años y que, sin dudas y sin saberlo, montaron con su voz queda una parodia de ellos mismos que no dio gracia. Sino, al menos a mí, un poquito de miedo.

- Entonces tuvimos que reacomodar el living. Levantamos una pared y amontonamos los muebles que quedaron bien, la verdad es que quedó bien la reforma.
- Qué bien.
- Sí. Bárbaro. El cuarto para los chicos es bastante grande.
- …
- Por suerte dentro de poco nos vamos de vacaciones. Pero unas buenas vacaciones, no solo un fin de semana, yo estoy muy cansado ya.
- Qué bien. ¿Dónde van?
- A Villa Gesell.
- Qué bien. ¿Se van ahora y el verano lo pasan acá en Buenos Aires?
- Mirá, los últimos cinco años nos fuimos en diciembre porque mi mamá alquila el departamento de Gesell.
-Qué bien.
- …
- …
- Si.
- Yo hace dos años que no hago unas buenas vacaciones.
- ¿Dónde fuiste por última vez?
- A Brasil… una semanita.

5 comentarios:

CAS dijo...

uno corre atras del equilibrio, busca garantias para ese equilibrio (maridos, novios, laburos, estudios, mascotas, hasta hobbies!) sin saber que ese equilibrio es finito. Uno vuelve eterno ese equilibrio y se tapona. El ser humano sueña con una serie de dias felices y no puede soportarlos dijo el poeta... Recien cuando uno asume que no hay garante, recieeen ahi (si es que una vida le alcanza pa asumirlo) uno puede acompañar a la vida. Es por eso que los agujereados por lo general, nos vamos de vacaciones todos los días y hacemos que hasta ir a comprar frutigran a los chinos sea toooooda una visita turística. por eso una mujer, una verdadera mujer ha de estar agujereada.
Increible lo tuyo nena. EXcelente.

MQDLV dijo...

Qué lindo comentario, Cas. Lo leí tres veces. Qué lindo... espero tenerte cerca, por acá, mucho más. Besos!

Anónimo dijo...

me gustan tus miradas.
p.g

Anónimo dijo...

queremos relatos eróticos.
say no more.

MQDLV dijo...

jajaja! esperame ahí que ya vengo, vos, anónimo!