miércoles, 20 de mayo de 2009

Funshi

Esa mañana me desperté con una sensación absorbente, como si un ácido de laboratorio me estuviera desintegrando por dentro. No fue como otros picores que había experimentado alguna otra vez, después mantener relaciones sexuales con hombres de PH incompatible –pido perdón a los que luchan contra Sida, pero nunca fui lo que se dice una adepta al uso de preservativos. Aquella mañana, la sensación que tuve fue similar a lo que imagino sucedería si alguien me incrustara una maraña de pelos oxidados y estos tuvieran la vitalidad suficiente como para desenredarse dentro de mí. O algo así.

La cuestión fue visceral. Ahora que lo recuerdo, asumo que la bronca que sentí fue más intensa que la molestia –que, insisto, era brutal-, dado que yo, antes de buscar a un médico, a una curandera o –como mínimo- alguna crema funguicida, fui directo hasta su celular.

Y, claro, como era de esperar, encontré todo: el remedio, la enfermedad y el motivo fundamental.

Una vez que pude descifrar el enigma que estaba comiendo mi preciada y exitosa sexualidad por dentro, me acerqué hasta la guardia de un hospital, pedí por un ginecólogo con la urgencia de alguien que está por dar a luz un muñeco pony, y le dije al médico. “Tengo parásitos en la vagina, ¿cómo hago para curármelos?”.

El doctor no era lo que se dice un hombre expeditivo. Más bien, creo que su conservaduría, como de mente en aceite de oliva, le impedía ver que sus preguntas del tipo “tuvo relaciones sexuales primero por el ano y luego por la vagina” o “se lavó con un bidet de atrás hacia adelante” o “estuvo con la bombacha sucia”, no hacían más que irritarme y –pido disculpas otra vez a los luchadores- tuve que decirle, sin amabilidad: “No, doctor. Sucede que yo cojo bastante y el hombre con el que salgo hace unos días se acostó con una mujer con quien trabajo hace unos años y después vino a mi departamento. Esto fue anoche. El sexo fue pobre y yo pensé que se debía a que era viernes, fin de la semana; pero hoy que me levanté con esta picazón y después de haber leído un mensaje en su celular en que ella le decía que estaba abierta para él como una flor, entendí que el chico no podía más. Así es que no, doctor, fue simplemente sexo convencional, del misionerito, que le dicen, y yo bombacha sucia no uso. Si se mancha, me la saco y punto”.

El hombre me recetó un no se qué que venía con una pipeta que me introduje inmediatamente, me refrescó y volví a mi casa.

Cuando llegué, él hombre-avión transportador de insectos imperceptibles me estaba esperando con el desayuno listo, el diario sobre sus rodillas, abierto en la sección de policiales (paradojas de la vida) y una cara de aflicción producida por mi ausencia que –creo- estuve tentada de convertir en chatarra. Pero me contuve.

Supongo ahora que no estaba tan enamorada de él como creía en ese entonces, sino, lo que sigue no hubiera podido suceder. (Presten atención al siguiente diálogo que es posible tenga la destreza personal del paso del tiempo –esa cuestión inevitable de pensar que no fue tan grave y que uno es algo, aunque sea un poco genial- pero que, en definitiva, se desarrolló más o menos así).

- Me fui a la farmacia –le dije mientras untaba manteca en su pan tostado.
- ¿Para qué?
- Para comprar algo, es que me desperté con una necesidad.
- Qué interesante.
- Tengo ganas de que me hagas el amor por todos los agujeros que tengo -arremetí mirándolo fijo a los ojos, él sonrió y atinó a decir:
- Eso es tentador.
- Sí, y hay algo más.
- ¿Qué más? –preguntó.
- Necesito que me dejes meterte un consolador.
- ¿Te parece?
- Sí, y después pasártelo por la boca, refregarlo por todo tu cuerpo.
- Paloma, ¿en serio me decís?
- Sí, y quiero algo más.
- ¿Qué más? –preguntó, desencajado.
- Quiero que venga Julia.
- ¿Julia? ¿Julia Franklin?
- Sí, Julia, Julia Franklin, la que tiene parásitos.
- ¿Cómo parásitos?
- Que Julia Franklin tiene parásitos adentro de su culo.
- ¿Te contó ella?
- Sí. ¿Vos sabías que los parásitos sobreviven en el aire?
- ¿De que estás hablando, Paloma?
- De la vida del parásito. Es muy interesante. Pueden pasar de un culo a una vagina, con un intervalo de dos horas guardados en tu pantalón, y sobreviven.
- Paloma, me estás preocupando.
- Hacés bien, hacés bien, querido Lucas. Ahora, servime más café, por favor.

26 comentarios:

Paulita dijo...

Ja!, nadie quiere hacerse cargo de los comentarios hoy...qué cobardes!

MQDLV dijo...

ja ja ja!

aroma dijo...

juas......me hago cargo




otra cosa.....dicen por ahí que la pueden llegar a tener podrida y ni se les nota.....poco poetico pero cierto.......................

Santiago dijo...

Esto de los parásitos creo que se trata de una comunicación codificada entre mujeres. Contraerlos, puede ser, por ejemplo, una buena táctica de la amante para que la mujer deje a su pareja. O bien, una buena táctica de la mujer para joder a la amante. En definitiva, un mensaje. El hombre (y su urgencia por ponerla en cualquier lado) no es otra cosa que un mensajero entre mujeres, un huésped que no puede acabar de otro modo que perjudicado.

Saludos!

Princesa Scarlatta dijo...

Y qué pasó después del café??? No me dejés así!!!

Aurora dijo...

jajaja Estaba escribiendo en el mío che... me vengo a hacer cargo también y por sobre todo de acuerdo con mi amiga, quiero saber que pasó después!!!!
Porque no se puede hacer el tarado después de semejante acusación...
Sos de las mías... le hubiera dicho exactamente lo mismo y después de que sirvió el cafe, se lo tiro en el regazo y le digo "Porque los parásitos a 100ºc se mueren, sabés?" creo que son las bacterias, pero en momentos así digo ese tipo de boludeces.

Estrella dijo...

MQDLV, te lo digo: me dejaste helada. ¿Estuviste de verdad enamorada del hombre transportador? Naaa, ese diálogo no puede ser real, decime... que no!

Juli dijo...

Nooooooooooo
Juuuuaaaaa!
Decime por favor que esto es ficción, jajaj!
Un espanto!
Pero este hombre, qué onda? No tiene cara, ni tacto, ni hábitos de higiene!
El diálogo es desopilante. Y cómo siguió la cosa?

Besotes, nena!

Dr. Flasche dijo...

Yo le hubiera hecho una fotografía al ginécologo. Almenos, comentar su cara me hubiera dado tiempo suficiente para recomponer mi rostro desencajado y al mismo tiempo mi discurso.

Madre mía, las monjitas no me enseñaron para leer este tipo de cosas. Claro que tampoco enseñaron a Cristina [ex-compañera de clase] a desnudarse delante de ejecutivos calentones, y ella bien y honradamente que se gana la vida así.

Resumiendo, que nos enseñaron a ninguno de los dos, pero ella hace muy bien su trabajo y yo estoy dejando un comentario...

¿cuela?

Santo cielo, es que todavía no sé que decirte.

MQLDV, sirveme más café, por favor.

[a ver si logro entender algo...]


un saludo

Dr. Flasche dijo...

p.d.

si, el de la foto soy yo...

From ass to mouth dijo...

No está en mi intención polemizar, pero entiendo que la belleza del relato consiste (¡por suerte!) en que no hay "después"...

Anónimo dijo...

MQDLV, este post fue sublime! Me rei mucho, y espero que sea solo ficcion porque si es realidad el hombre trasportador se merece aparecer en la seccion policiales!

Sds,

CB

cd dijo...

simplemente genial
saludos!

MQDLV dijo...

Hola, Aroma, ¿eso que decís es cierto? hay que investigar, che... es peligro inminente!

Santiago, la verdad es que tenés razón. Cómo puede ser que las mujeres seamos tan crueles y que el pobre hombre y su afán por ponerla en cualquier lado pague las consecuencias de nuestra frialdad! :) Saludos para vos.

Princesa y Aurora, dúo dinámico de los blogs de las mañanas y las tardes, yo diría que uno pude elegir tu propia aventura! Besos, locas!

Hola, Estre. ¿No crees que uno se puede enamorar de cualquiera, al menos un segundo, por el sólo hecho de estar enamorado?

Juli, sí, sobre todo creo que lo que no tiene son hábitos de higiene. Porque -mínimo- un: "Che, estoy muy cansado, no me puedo dar una ducha para relajarme".
Juli, no puedo entrar a tu blog, se me cierra la página, ¿puede ser?

Dr, dr... claro, usted le hubiera tomado una foto a su colega Dr. Ahora, digame, por qué la liga su compañera Cristina... eso también debe ser culpa de las monjitas! ;)
El café, ¿lágrima, cortado o solo?

From ass to mouth, gracias por lo de belleza. Lo mismo digo.

Hola, CB! Qué bueno que te pases por acá y, más, que te rias. Un beso grande!

CD, bienvenida, nena. Muchas gracias! Beso grande!

HQDLV dijo...

Interesante... vere que puedo hacer al respecto :P

Juli, si.. tu pagina se cierra. Igual si le dan muchos clicks al boton de detener (x) que esta al lado de las flechitas de actualizar... pueden evitar que se cuelgue.

Bolillo dijo...

Lo mejor tuyo que leo desde que te sigo...
Felicitaciones.

Andra Sitt dijo...

tremendo!!
A lavarse el pito después de sacarlo de un culito che!

HQDLV dijo...

Bueno MQDLV... hice lo que pude. Ahi está!

http://hombrequedicelaverdad.blogspot.com/

Tambien es una historia dolorosa.

Paulita dijo...

Qué miedooo

MQDLV dijo...

HQDLV, gracias por reafirmar lo que digo. Una necesidad nueva que tengo, parece.

Bolillo, halagador.

HQDLV, digo lo mismo que Paulita: qué miedo!

Aurora dijo...

Jajaja... dúo dinámico!
Y eso que no nos conocés en persona...
Me fui a imaginar la continuación, porque From ass to mouth... me cortó las alas.

Saludos
A.-

from ass to mouth dijo...

Aurora, sin ánimo de molestarte, insisto: si fuiste a imaginar la continuación, las alas están bien desplegadas, en vuelo...

Saludos!

Firulo dijo...

Muy bueno che, qué difícil no imaginar que sea cierto. Casi tan difícil como imaginar que lo sea.

Me lo voy a quedar pensando.

HQDLV dijo...

La verdad es que es cierto... pero con el tiempo, Paloma se acostumbro y le puso nombres a sus nuevas mascotitas... porque al fin y al cabo.. todos sabemos que las palomas son bolsas de parasitos! :P

MQDLV dijo...

Aurora, buen día... Me las veo a las dos, puedo. Y, como dice from ass to mouth: imaginar, un final, una cara, una voz, nos puede hacer volar. Ojalá!

From ass to mouth, saludos incordiales.

Firulo, mirá. Lo mismo me pasó a mí con lo del cocainómano. Besos!

HQDLV, ¿qué pasa? Acaso te metiste como parásito adentro de mi mente y de mi almanaque. Ohhh!!!

Nadie Nunca Nada dijo...

un relato con moraleja profiláctica? o un breve manual de cómo dejar a un hombre sin decirle la razón real?
Lo que llegan a hacer las mujeres...
Gran historia. Sincericida. El tema del ginecólogo es un post aparte.-